domingo, 16 de diciembre de 2018

Los Alpes y el Valle de Aosta en Autocaravana

Este verano hemos visitado las cumbres más altas de los Alpes y el Valle de Aosta con la autocaravana en un viaje de 15 días en el mes de julio que comenzó con la experiencia de vivir el Tour a pie de carretera y que ya os contamos en el blog en la entrada anterior.

Los Alpes y Valle de Aosta en autocaravana recorrido | caravaneros.com
Recorrido del viaje a los Alpes franceses e italianos

Día 3 - Chamonix


Tras pasar por el Col de la Madeleine nos dirigimos a Chamonix, el centro del alpinismo francés coronado por el mítico Mont Blanc y el más accesible Aguile du midi junto con otros muchos picos míticos y bañado por el glaciar de Bossons, visible desde cualquier punto de la localidad.

glaciar de bossons. Chamonix | caravaneros.com
Glaciar de Bossons

Lo de los picos accesibles no es por nuestra destreza como alpinistas, sino porque la ciudad dispone de una amplia red de teleféricos y remontes que te llevan a cumbre en pocos minutos. Además podéis aprovechar los tickets Multipass Chamonix de día o varios días que te permiten hacer tantos viajes como quieras (o puedas) porque el día da de sí lo que da.

Parking autocaravanas Chamonix | caravaneros.com
parking de Chamonix

Parking autocaravanas Chamonix | caravaneros.com
Nuestra Giottiline desde el aire

A nosotros nos dio tiempo de sobra para las dos excursiones principales: Subir al Aguile du Midi para ver de tu a tu el Mont Blanc y después coger el tren cremallera que nos llevaría al famoso glaciar Mar de Glace. Elegimos esas dos excursiones porque todos los blogs y la guía que llevábamos las recomendaban.
Teleférico Chamonix | caravaneros.com
Teleférico hacia el Mont Blanc

La subida al Aguile es vertiginosa. El teleférico sube rápidamente en vertical, por encima del parking donde aparcamos la autocaravana, paralelo al glaciar de Bossons, que se ve espectacular. tras un descanso intermedio donde algunos alpinistas se bajan para continuar a pie, se toma otro teleférico hasta la estación del Aguile.

Aguile du Midi Chamonix | caravaneros.com
Vista de Los Alpes desde el Aguile du Midi

Allí podréis disfrutar de la sensación de estar a 3.800 metros (sin esfuerzo para subir) aunque notaréis la falta de oxígeno e incluso un ligero mareo. Allí se contempla el Mont Blanc de cerca ( si el día está despejado) y podréis probar el balcón de cristal sobre el vacío (si esperáis la cola inmensa)

Aguile du Midi - Mont Blanc Chamonix | caravaneros.com
El Mont Blanc cara a cara desde el Aguile du Midi

Tras un vuelo de bajada espeluznante (el teleférico se mueve un poco y la gente gritaba) volvemos a Chamonix para acercarnos a la estación del pequeño tren cremallera rojo que nos llevará al Mar de Glace, el glaciar más famoso de esta zona.

Mar de Glace Chamonix | caravaneros.com
Glaciar Mar de Glace

La visita al glaciar requiere cierta forma física, por culpa del cambio climático. Hace unos años la masa de hielo llegaba hasta la estación de tren, posteriormente se creo que teleférico que también bajaba al glaciar.

Por desgracia, ahora mismo, desde el teleférico hay más de 500 escaleras para llegar al Mar de Glace y cada año añaden un tramo de 50. Pronto no quedará hielo allí. Según bajas las escaleras hay placas que marcan en qué punto estaba el glaciar cada año. Realmente es sobrecogedor.
Mar de Glace Chamonix | caravaneros.com
Escaleras que hay que bajar (y luego subir) para visitar el glaciar Mar de Glace

Una vez legamos abajo, puedes entrar dentro del glaciar, a visitar una cueva excavada en el hielo que esconde curiosas esculturas, fotos antiguas y hasta una barra de bar (sin servicio). Dentro hace bastante frío incluso en verano así que llevad ropa de abrigo.

El color azul del hielo es precioso por dentro, ya que el exterior del glaciar es gris y parece una lengua de tierra. Después de la visita, toca volver a subir y aunque sean escaleras cómodas, son empinadas y muchas. Tenedlo en cuenta si vais con niños pequeños.

Mar de Glace Chamonix | caravaneros.com
Paseando por el interior del glaciar

De vuelta a Chamonix paseamos por la ciudad, comimos unos helados y curioseamos sus tiendas de lujo prohibitivas. Dormimos como reyes soñando con entrar en Italia.

Día 4 rumbo a Italia - Cormayeur - Le Pont. Valle de Aosta

Por la mañana madrugamos un poco para echar gasoil y hacer la compra. Aprovechad en Francia porque en Italia aún es más caro. Solemos intentar buscar siempre gasolineras de supermercado porque siempre son más económicas. Como todo en Chamonix, carísimo, pero más barato que en Italia.

Con la autocaravana repostada y la nevera repuesta, nos fuimos hacia el famoso túnel de Mont-Blanc. Este mítico tunel te lleva de Francia a Italia cruzando el pico más alto de los Alpes en un boleo, pero es uno de los túneles con más tráfico y de paso más complicado.

Siempre hay bastante cola para entrar al túnel ya que hay muchas medidas de seguridad tras un grave accidente e incendio posterior en 1999 en el que murieron 39 personas. Ya en la caravana de entrada un hombre repartía botellas de agua a todos los coches.

Después, tras pagar los 58,80€ que nos costó pasar el túnel, te dan un folleto con las normas de seguridad y te van dando paso por líneas para que siempre tengas una gran distancia de seguridad con el vehículo de delante. Al salir del túnel, ya estás en Italia.

La primera localidad que encontraréis en el Valle de Aosta italiano es Cormayeur, que viene a ser como Chamonix, pero en Italia. Un pueblo pintoresco, muy caro y con una calle principal llena de tiendas, restaurantes y hoteles de lujo estilo alpino. Hay un parking a las afueras para las autocaravanas, pero no nos gustó suficiente para dormir y seguimos viaje tras visitar el pueblo.

Tras una inspección a la aplicación Park4night que es nuestra guía de cabecera, nos dirigimos al camping Le pont Breuil en el punto más alto accesible del Parque Gran Paradiso. ¡Un acierto total!
Camping Le pont | caravaneros.com
Camping Le Pont

El camping es una gran explanada que hace miles de años sería un circo glaciar, junto a un torrente. No hay parcelado visible, pero cada poco hay una barbacoa que marca cada parcela. Lo más parecido al camping libre que hemos encontrado.

Camping Le pont | caravaneros.com
La Giotti en Le pont

El precio más que razonable para la belleza del lugar (en julio) pagamos por 3 noches 81€. Y las pizzas del restaurante... ¡¡¡¡Cómo estaban las pizzas del restaurante!!! con deciros que fuimos el primer día para celebrar que estábamos en Italia y acabamos cenando allí todas las noches, os decimos todo.

Día 5 y 6 Le Pont. Parque gran Paradiso. Valle de Aosta

Nos gustó tanto el parque Gran Paradiso que decidimos quedarnos una noche más de la prevista y hacer una ascensión al refugio Vittorio Manuelle. todo el parque era su refugio de caza, pero este rey italiano decidió donarlo al país para que sus habitantes (y los turistas) pudiéramos disfrutar de él.

Parque Gran Paradiso  | caravaneros.com
Senderismo en el Parque Gran Paradiso

La ascensión es fácil por un camino que se convierte en vereda cuando se va ascendiendo. Primero avanzamos por el río, después por un bosque. La senda serpentea por una ladera hasta llegar a una cota tan alta que ya no hay arbolado. Como el camping está a una gran altitud es muy fácil desde allí ascender hasta los 3000 metros. Eso sí, tened en cuenta que estáis a esa altitud y que os costará avanzar más de lo habitual.

El paseo fue una maravilla con un tiempo y unas vistas excelentes. No llegamos al refugio porque se hacía tarde pero seguro seguro que algún día volveremos.

Parque Gran Paradiso  | caravaneros.com
Disfrutando del Camping Le Pont

El tercer día en Le Pont disfrutamos del camping, de la barbacoa y hasta vimos un par de sarrios cruzando el camping justo por delante de nuestra autocaraana mientras estábamos sentados afuera entre mariposas. Un lugar idílico, recóndito, pero más que recomendable.

Pizza Camping Le Pont | caravaneros.com
Pizza en Camping Le Pont

Día 7 Parque Gran Paradiso. Cogne y Lillaz. Valle de Aosta

Siguiendo con nuestro descubrimiento del parque Gran Paradiso, decidimos bajar el valle de Valsavarenche y dirigirnos a Cogne. El mismo parque pero otra vertiente más conocida y más turística. Allí hay un gran área de autocaravanas junto al río. Aparcamos allí y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo.
área de autocaravanas de Cogne. Valle de Aosta | caravaneros.com
Área de autocaravanas de Cogne (Valle de Aosta)

Es un pueblo pintoresco con grandes explanadas que en invierno se convierten en una de las mayores pistas de esquí de fondo de Europa.

Sin embargo no nos convenció del todo y decidimos avanzar hacia Lillaz, un pueblo cercano famoso por sus cascadas. Allí hay un área de autocaravanas más pequeña y cercana a la carretera, pero merece la pena por las vistas y porque el pueblo tiene más encanto.
Cascadas de Lillaz. Valle de Aosta | caravaneros.com
Cascadas de Lillaz. Valle de Aosta

Aprovechamos la tarde para visitar las cascadas. Hacía un calor intenso y el helado artesano que encontramos en el camino fue más que reparador. Ascendimos hasta las cascadas y disfrutamos del fresquito que desprendían. De noche, dormimos como reyes un día más.

Día 8 Senderismo de Lillaz a Cogne

A la mañana siguiente decidimos darle otra oportunidad a Cogne, pero esta vez fuimos andando. Hay un gran parque en Lillaz con barbacoas, mesas y hasta una piscifactoría donde te dejan pescar tus propios peces. Todo de pago, incluso las mesas del merendero (lo comento porque nos pareció sorprendente, pero no vimos a nadie cobrando)

De ese gran parque parten varios senderos que comunican Lillaz con Cogne. Escogimos el más difícil que coge altura a la ida y volvimos por el fácil que va a ras de río.
Senderismo Parco Nazionale Gran Paradiso | caravaneros.com
Senderos marcados por el Valle de Aosta

La vuelta fue mucho más fácil; pero si vais por el del monte, os encontraréis alguna sorpresa como un enorme restaurante de estilo suizo con terraza en mitad de la nada con conciertos en directo y mucho ambiente.

Ya en Cogne, descubrimos sus callejuelas, una mina que podía visitarse (pero con horarios y acceso difícil para nosotros) y comimos pasta italiana rica rica en un restaurante local. Nuestra visita gastronómica no podía faltar y menos estando en Italia.
Lasaña de ciervo. Cogne | caravaneros.com
Lasaña de ciervo
Crepe de Nutella | caravaneros.com
Crepe de Nutella 


El paseo de vuelta por el río para bajar la comida nos dejó justo en el área de autocaravanas. Para los que no son muy amigos de caminar, hay un autobús gratuito entre las dos localidades.

Día 9 Valle de Aosta

A la mañana siguiente tocaba ya abandonar, con gran pena, el parque Gran Paradiso. Nos quedamos sin subir a ver el Cervino (queda pendiente para otra vez) ya que el tiempo no acompañaba ese día.

Guiados de nuevo por park4night buscamos otras áreas en la zona del Valle de Aosta antes de acercarnos a Turín. Fue literalmente imposible. O bien estaban abandonadas y con mala pinta o estaban llenas. Así que avanzando de área en área llegamos al área de autocaravanas de Turín ya de noche.

El área está bastante céntrica, frente a la fábrica de Fiat y se accede fácil para ser una ciudad tan grande. No es más que un aparcamiento acondicionado; pero tiene justo enfrente la parada del tranvía que la comunica con el centro. Nos aposentamos muuuy cansados y con mucho calor y a dormir.
Palacio Real de Turín | caravaneros.com
Palacio real de Turín

Día 10 Turín y comenzamos la vuelta

Con un calor asfixiante, nos fuimos en tranvía a visitar Turín (los billetes se compran justo en el área) Aprovechamos para visitar los jardines y el palacio real. Merece la pena una visita a esta zona.

Después la visita obligada a conocer la Sábana Santa en la catedral. Aunque lo que veréis en la visita es sólo una réplica ampliada. Estad atentos a las pantallas que hay por toda la iglesia porque sólo así conoceréis la auténtica historia de la Sábana Santa.
Sábana Santa de Turín | caravaneros.com
Réplica ampliada de la Sábana Santa. Catedral de Turín

Tras esto, la visita gastronómica. Turín y su entorno es famosa por el chocolate. Muy cerca de aquí nacieron grandes marchas chocolateras como Nutella o Ferrero. Toda la región es famosa por mezclar el chocolate con las avellanas locales. Esa fina mezcla es el origen de la gianduja, el típico bombón turinés.

Localizamos una fábrica de chocolate no lejos del centro que ofrecía visitas y allí que nos fuimos. Al llegar resultó que sólo las hacían para grupos y nos ofrecieron visitar la tienda y poder adquirir algunos bombones "imperfettos" que estaban igual de buenos que los "perfettos"pero costaban la mitad. Con el botín perfectamente aislado del calor en la bolsa térmica que nos dieron, y con un helado artesano para el camino, nos dirigimos a la mejor visita del día: el museo del automóvil.

Museo del automóvil Turín | caravaneros.com
Antiguo coche de lujo en el Museo del automóvil de Turín
Turín es la capital del motor italiano gracias a la Fiat. Aunque hay otros museos del automóvil en Italia el turinés es probablemente uno de los más espectaculares, tanto por su arquitectura, como por su colección.
Museo del automóvil Turín | caravaneros.com
Un lugar imprescindible para los amantes del automóvil

Somos muy aficionados a los coches y al motor, así que pasamos más de 3 horas en el museo (además era el único sitio que visitamos en el que se estaba fresquito)

Museo del automóvil Turín | caravaneros.com
Algunos modelos expuestos son prototipos que ni siquiera llegaron a fabricarse
Museo del automóvil Turín | caravaneros.com
En la sala dedicada a la fórmula 1 hay un rinconcito para Fernando Alonso

Tras las visitas, recogimos todo para huir del calor rumbo de nuevo a los Alpes. Buscamos de nuevo en el lado italiano un área en la que parar, pero hay que reconocer que los franceses son los reyes de las áreas de autocaravanas, tanto en el paso de Briançon como en cada uno de los pueblos que íbamos pasando, había áreas chulas para parar. Al final, por el calor que hacía, nos decidimos por un área de autocaravanas con lago en Crots. Nos dimos un baño reparador y disfrutamos del área.

Lago de Crots | caravaneros.com
Lago de Crots

Día 11 y 12 Pernoctar en una bodega francesa. Un alto en el camino

Área de autocaravanas de la Bodega Chateaux Maucoil | caravaneros.com
Nos encanta despertar entre viñedos
Las vacaciones van llegando a su fin y hay que pensar en volver. Pero decidimos hacerlo poco a poco y por carreteras generales. Francia es un gran país para recorrer por carretera huyendo de las autopistas.
Área de autocaravanas de la Bodega Chateaux Maucoil | caravaneros.com
Área de autocaravanas de la Bodega Chateaux Maucoil
Nuestra ruta, como en otros viajes, tenía como destino una bodega en el entorno de Avignon: Chateaux Maucoil, una de esas bodegas francesas que admiten autocaravanistas. ¡Y además con piscina! No hace falta deciros lo felices que fuimos en el agua.

 Área de autocaravanas de la Bodega Chateaux Maucoil | caravaneros.com Área de autocaravanas de la Bodega Chateaux Maucoil
Piscina de la bodega para disfrute de los invitados autocaravanistas

La verdad es que la bodega Chateaux Maucoil nos gustó tanto y el sitio era tan agradable que decidimos quedarnos dos días. Aprovechamos para realizar una cata, comprar vino a nuestro magnífico anfitrión, bebernos alguna botella con unos amigos italianos que conocimos allí y volver a disfrutar de la piscina varias veces. El plan perfecto para un día de verano. No tenemos palabras para agradecer suficientemente este nivel de servicios gratuitamente. Casi dan ganas de no contarlo!!!!

Día 13 Auch

Retomamos el camino de vuelta hacia España y buscando, buscando en Park4night encontramos un área de autocaravanas en Auch que tenía buena pinta y estaba en nuestra ruta. El área es un antiguo camping con parcelas delimitadas por setos y todos los servicios. El único pero que le encontramos es que al estar junto al río, estaba llena de mosquitos.

área de autocaravanas de Auch | caravaneros.com
Estupendas parcelas en el área de Auch

Día 14. Aramits: la tierra de los mosqueteros

Siguiendo nuestra ruta hacia casa por carreteras nacionales decidimos cruzar la frontera por el paso de Belagua, un lugar que conocemos bien porque en invierno es donde vamos a esquiar. No queríamos abandonar Francia y buscamos un camping con piscina para luchar contra el calor y disfrutar de nuestra última noche antes de volver a casa. Encontramos un pequeño camping familiar en la tierra de los mosqueteros, en Aramits. Hasta el propio pueblo tiene nombre de mosquetero.

En el Camping Baretous Pyrénées fuimos felices y comimos pizza, después de unos baños en la piscina. Dormimos como marmotas y al día siguiente cruzamos la frontera para volver a casa soñando en volver a rutear pronto.

Os dejamos un vídeo resumen de nuestro viaje:

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